Qué ocurre con mis apuestas si ya las tenía hechas y cancelan el evento

Algunas cosas que tienes que saber sobre las apuestas en tiempos de coronavirus

Consejos de apuestas

La situación que se está viviendo en el mundo por culpa de la expansión del nuevo coronavirus Covid-19, y especialmente en Europa, está haciendo que prácticamente nada sea igual a como era antes, y esperemos que no siga así por mucho más tiempo. Muchos proyectos se paralizan, los negocios cierran y prácticamente todos los sectores de la economía se están viendo afectados por esta situación tan complicada.

En el caso de las apuestas deportivas aunque, y esto que quede claro, no tiene la repercusión que puedan tener otros sectores de cuyo funcionamiento depende en gran parte nuestro nivel y calidad de vida. Muchos usuarios y aficionados a las apuestas deportivas se quedan en duda ante determinadas situaciones derivadas de la expansión del Covid-19.

Cuando se anula o suspende un partido

Es el caso de los apostantes que han jugado a algún evento o partido, y dicho suceso forma parte de los actos que se suspenden dentro de los paquetes de medidas preventivas que los distintos gobiernos preparan para frenar la pandemia.

Ante la pregunta de: «Qué pasa si se suspende un partido y ya he apostado?» las casas de apuestas que operan en España mantienen una respuesta común. En primer lugar se espera un tiempo prudencial, que suele ser entre las 24 y las 72 horas tras la suspensión del encuentro. Esto se hace por si se trata de un mero aplazamiento y en un período de tiempo no muy extenso se resuelve el partido por la vía habitual, es decir jugándose en el terreno de juego.

En el caso particular en el que estamos, con la suspensión de las competiciones sin que se especule con posibles fechas de reanudación, lo que hacen las casas de apuestas es anular las jugadas y devolver a los clientes las cantidades apostadas. Es la opción más práctica porque el esperar a que se celebre el encuentro podría derivar en mucho tiempo de espera y lógicamente el apostante terminaría reclamando su dinero, principalmente porque puede darse el caso de que una apuesta que en un momento concreto puede ser considera óptima, no lo sea en otra fecha. Por ejemplo, un apostante puede decidirse por apostar en contra de un equipo de la NBA que tenga para el día en el que esté previsto que se juegue el partido lesionado a su jugador estrella. Pero si el partido se disputa al mes siguiente, con el deportista ya recuperado, es muy probable que el apostante se replantée la apuesta.

Por eso no tendría sentido esperar a que se decida la apuesta en el desarrollo del partido cuando haya mucho tiempo por delante, por ese elemento tan importante y en muchas ocasiones ignorado, que es el tiempo.

No es el caso ya que estos días tratamos únicamente en cómo afecta el nuevo coronavirus al deporte y a las apuestas, pero cuando una apuesta se suspende con el partido ya empezado, las casas de apuestas tienen ya criterios diferentes a la hora de decidir qué sucede con el importe jugado.