Puerto Rico pretende legalizar las apuestas

Casas de apuestas

En la isla de Puerto Rico son conscientes del auge de las apuestas deportivas y no quieren permanecer al margen. El gobierno puertorriqueño está trabajando para legalizar las apuestas en este peculiar país, perteneciente a los Estados Unidos de América pero sin ser considerado un estado más.

Ricardo Roselló, gobernador de la isla, anunció un proyecto redactado por el presidente del Comité de Turismo Néstor Alonso, en el que tienen cabida tanto las apuestas en locales físicos como a través de internet, de manera similar a como se ha llevado a cabo en varios países europeos incluyendo España.

La actividad de apostar dentro de un marco legal y con consecuencia fiscal, podría dejar en Puerto Rico unos ingresos entre los 44 y los 66 millones de dólares. En el proyecto se puntualiza incluso el tipo al que estarían sometidas las apuestas deportivas, siendo del 6% sobre apuestas físicas y del 11% a través de internet.

Parte de los ingresos irían destinados a programas por la prevención y el juego responsable, y a impulsar el deporte entre la juventud.

Oposición de casinos tradicionales

En el territorio caribeño también se han despertado opiniones contrarias a esta posible regulación. Es el caso de los casinos tradicionales que podrían ver mermados sus ingresos al encontrarse con una competencia tan poderosa como son las apuestas deportivas. Desde el gobierno indican que el perfil de cliente es muy diferente y que por tanto no tendría una considerable repercusión negativa para los casinos.

Considerando esta posible pérdida, tanto casinos como hipódromos podrán solicitar licencia para ofrecer apuestas deportivas. En el caso de las agencias de apuestas de caballos, con un descuento del 50% durante 10 años.

Si tras su aprobación este proyecto saliese adelante, el siguiente paso sería crear una Comisión del Juego que hiciese las veces de organismo regulador, similar a nuestra DGOJ. El principal cometido de esta comisión sería el controlar que los operadores se adaptan a la normativa y de emitir las licencias de juego pertinentes a las empresas que así lo solicitasen.