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Las claves de la derrota de España frente a Marruecos en el Mundial Qatar 2022

Lidia Lorite   7. diciembre 2022
Noticias del resultado Marruecos España Mundial Qatar
Reacción de jugadores de España tras la derrota contra Marruecos por la Copa del Mundo 2022 (Qatar) ©imago images / Agencia EFE, 6.12.2022

La selección española regresa a casa antes de Navidad, y con una sensación de absoluto fracaso después de ser la protagonista principal del peor partido de fútbol que se haya visto en esta Copa Mundial de Fútbol de Qatar 2022.

Por mucho que jugadores y seleccionador se empeñaran en convencernos de que ellos habían merecido pasar a cuartos de final en vez de la selección de Marruecos, y de que el fútbol había cometido una injusticia con su eliminación a manos de los africanos, la verdad es otra muy diferente.

Ahora toca esperar otros cuatro años hasta que llegue la próxima oportunidad de redención, pero mientras tanto vamos a ver los puntos que creemos que han llevado a los de Luis Enrique a ser los tristes y decepcionantes protagonistas de esta historia sobre un fracaso.

1. UN PLAN SIN “PLAN B”

La trayectoria de la selección española ha ido desde tocar el cielo con la goleada por 7-0 ante Costa Rica, hasta el infierno marroquí, de manera aceleradamente progresiva y sin frenos. Pasamos por el empate ante una selección de Alemania con más fama y nombre que fútbol y resultados y continuamos con el susto morrocotudo con derrota incluida contra Japón en el último partido de la fase de grupos. Todo ello con un denominador común: el mismo plan de juego en los tres partidos.

Y la clave fue el partido contra los japoneses. Ahí es donde se le vieron todas las costuras y rotos de la selección de Luis Enrique, cuando nos encontramos con un rival que se agazapó a la espera de aprovechar su oportunidad… y la aprovechó por dos veces. En ese momento, con el resultado en contra (cosa que no había sucedió hasta el momento en los dos partidos anteriores), la selección no supo qué hacer para crear peligro y marcar un gol ante una selección de Japón que se atrincheró en los últimos 25 metros del campo.

Aquello fue el preámbulo de lo que nos esperaba contra Marruecos, y se cumplió al pie de la letra y con un guión mucho más acentuado por parte de nuestros vecinos del sur.

Pero ya lo dijo el seleccionador español,: «Moriré con mis ideas». Y, tras caer eliminado, se reafirmó: «Los jugadores han ejecutado el plan al 99,9%. Estoy muy satisfecho de ellos».

2. POSESIÓN SIN REMATE

La nueva manera de ver del fútbol desde los tiempos de Pep Guardiola es el valorar la posesión del balón de una manera casi lindando con la adoración (si no superándolo) por encima incluso de lograr marcar más goles que el rival. Lo tenemos a la orden del día cómo muchos entrenadores españoles llegan a justificar derrotas y mostrarse orgullosos argumentando que al menos sus equipos han ganado en el tiempo de posesión del balón con respecto a su rival. 

Y en la selección española tenemos un claro ejemplo de que el argumento está por encima de los resultados, porque de nuevo se superaron los mil pases ante Marruecos, una cifra que ya se alcanzó en los partidos ante Costa Rica y Japón. Sin embargo, ese dominio abrumador no sirvió para generar muchas más ocasiones que el rival. España remató 13 veces, pero solo una de ellas, un disparo de Dani Olmo, fue entre los tres palos. Si a esto le añadimos que los jugadores que más veces tocaron el balón fueron los dos centrales españoles y el lateral del Barcelona, Jordi Alba, y que el 90% de esos pases fueron absolutamente intrascendentes, pues aquí tendremos otro de los motivos de la derrota. 

Ya nos lo advertía en la previa Regragui, el seleccionador marroquí: «Está por ver que la posesión tenga algo que ver con el resultado». Amén.

3. UNA SELECCIÓN SIN UN LÍDER

La selección carece de una figura que sea la referencia de este equipo, tanto sobre el terreno de juego como en el vestuario, alguien que pegue cuatro gritos cuando las cosas se tuercen o no terminan de salir. Podría pensarse que esta es la labor que desempeña Sergio Busquets, cuyo futuro en la selección está en el aire, pero no es así. No tiene ese carácter pese a su calidad  futbolística en el terreno de juego. El azulgrana, carismático y venerado fuera del terreno de juego, no tiene esa capacidad de motivación dentro de él. No se puede tener todo.

Contra Japón se vio que los chavales jóvenes de la selección se vieron desbordados cuando las cosas no iban de cara. Algo que ya se vislumbró en los minutos siguientes a encajar el gol del empate en el partido contra Alemania, cuando los germanos metieron presión buscando el segundo gol que estuvo a punto de llegar. 

Da la impresión de que aquellos que han de asumir el mando aún están demasiado tiernos y no hay quien tenga galones en el equipo para liderarlo, porque Luis Enrique se encargó de que, salvo Busquets, no hubiera entre los seleccionados ningún veterano que le pudiera rechistar, tipo Sergio Ramos o Gerard Piqué.

El mando en plaza era para el seleccionador… y punto.

4. DUDAS QUE GENERA LA CONVOCATORIA DE ALGUNOS DE LOS JUGADORES

La lista de 26 de Luis Enrique fue objeto de mil y un debates y críticas por la presencia de algunos nombres controvertidos y, sobre todo, por otras ausencias sonadas. Ahora sólo queda analizar lo que ha dado de sí esta plantilla, en la que cinco hombres se han quedado sin jugar un solo minuto (los dos porteros suplentes, Robert Sánchez y David Raya, Eric García, Hugo Guillamón y Yeremy Pino), y otro lo ha hecho de forma testimonial (Sarabia con dos minutitos y un penalti fallado en la tanda). 

En la defensa es donde surgen las mayores dudas de si se han llevado los hombres correctos. Dos de los cuatro centrales se han quedado sin jugar. Rodri fue utilizado en este puesto, en vez de su lugar habitual en el Manchester City como mediocentro. Tampoco el lateral derecho ha sido un derroche de confianza, al punto que en octavos el elegido para esa posición fue Marcos Llorente, quien por otro lado realizó un partido lamentable, tanto defendiendo como atacando, siendo superado por su par en todo momento y lugar. La banda izquierda fue para un jugador que ya no está para tantos trotes, como Jordi Alba, al que le faltó mordiente y profundidad en ataque. 

Y en la delantera, pues como en España se puso de moda con Guardiola que no hacía falta jugar con un goleador nato o un delantero centro a la antigua usanza, pues resulta que no tenemos a nadie que sea la referencia ofensiva, o el baluarte al que buscar en los momentos de apuro. 

¿Consecuencia? Pues que el día que necesitamos marcar un gol, resulta que rematamos una sola vez entre los tres palos en 120 minutos de juego. Así se va a pocos lados, y muchos menos en un Mundial de Fútbol.

5. LOS REVULSIVOS NO LLEGARON A TIEMPO

Luis Enrique volvió a repetir la fórmula de los partidos ante Alemania y Japón. Tras el descanso sacó a Morata por Asensio, a Carlos Soler por un inagotable Gavi que no creo que debiera de haberse ido al banquillo, y Nico Williams, que pagó el pato aun siendo el mejor jugador de la selección española con tan sólo 45 minutos en el terreno de juego.

El desparpajo y atrevimiento de Nico Williams, que entró en el minuto 76 por Ferrán Torres fue la mejor noticia en ataque de la selección española. Tocó cuatro balones, como aquel que dice, pero todas y cada una de sus actuaciones ofensivas fueron peligrosas y suponían un bálsamo frente al inútil y estéril juego ofensivo de los de Luis Enrique. Sus centros a punto estuvieron de encontrar remate en varias ocasiones, y parecía la única vía para cambiar un partido que parecía abocado a la prórroga desde hacía mucho. 

A Ansu Fati se le esperó, se le mimó, y se le cuidó para que tuviera un protagonismo en la delantera de la selección. Hasta el punto de marcar gol en el partido amistoso frente a Jordania… pero ahí se quedó todo. Dispuso en este partido de 22 minutos contra Marruecos, en los que intervino 11 veces y dio ocho pases (menos que el lateral Alejandro Balde en el mismo tiempo). Nos quedamos con las ganas de ver más a alguien en quien se habían puesto tantas esperanzas y expectativas por parte del seleccionador español.

Así que estas son mis conclusiones sobre el papel de la selección española en el Mundial de Qatar 2022, así como las claves más evidentes del por qué de la eliminación en los octavos de final de un torneo en el que nos las prometíamos muy felices después del primer partido.

Hasta dentro de cuatro años…