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Empate, apuesta no válida: cuándo aplicarla y ejemplos

Cada vez son más los usuarios y apostantes que consultan acerca de esta interesante manera de apostar en fútbol y en otros deportes en los que exista posibilidad de empate. Como su nombre lo indica, la alternativa conocida como ‘Empate, apuesta no válida’ suprime la opción del empate. Esto significa que la apuesta debe ser efectuada por el local o bien por el visitante. Para ganar necesitaremos que también lo haga el equipo que elegimos, aunque además tendremos la chance de recuperar el dinero invertido, siempre y cuando el partido termine igualado.

Sin dudas, se trata de una forma de apostar algo más conservadora que la convencional en una apuesta ‘1X2’, pero al mismo tiempo nos permite cubrirnos y no depender exclusivamente de un único resultado. ¿Quién no ha perdido alguna vez una apuesta sobre el final del juego? La modalidad ‘Empate, apuesta no válida’ es ideal para prevenir estas situaciones tan habituales en el mundillo de las apuestas y del fútbol en general, y oportunamente evitar esos posibles y clásicos disgustos de los últimos minutos de un partido.

Cuándo aplicarla

Esta modalidad que de algún modo es una variante de la ‘Doble oportunidad’ sirve ante todo para aquellos partidos en los que previamente tenemos cierto convencimiento en torno a cuál de los dos equipos ganará, pese a que paralelamente se trate de un choque de pronóstico reservado. No olvidemos que en este caso estamos obligados a inclinarnos por un ganador. Entonces buscaremos equipos que a priori cuenten con altas probabilidades de imponerse (si son locales, mejor) pero que a su vez ofrezcan una cuota interesante (no demasiado baja), y les jugamos una ficha. En definitiva, si finalmente no se da lo que creemos y nuestro equipo empata, recuperaremos el dinero apostado.

También conocida como ‘Hándicap +0’, ‘Empate, apuesta no válida’ está en el medio entre una apuesta ‘1X2’ y la mencionada ‘Doble oportunidad’. Decimos que está en el medio con relación a las cuotas que vamos a encontrar en las casas de apuestas: por supuesto que las más altas estarán en una apuesta ‘1X2’, mientras que la ‘Doble oportunidad’ suele conllevar cuotas bastante bajas. Este intermedio que constituye quitar el empate de la jugada es una movida perfecta para dar con cuotas atractivas y competitivas sin arriesgar todo lo que arriesgamos en el mercado ‘1X2’.

Ejemplos de ‘Empate no válida’

Supongamos el Real Betis recibe al Celta de Vigo por la Primera División del fútbol español. Revisando en William Hill, encontramos que la victoria del Betis paga 2.30 euros por cada euro apostado contra 3.20 del empate y 3.10 del Celta. Estos números son excelentes como para que, al llevar la cuestión a ‘Empate, apuesta no válida’, la ecuación nos siga resultando rentable. Al buscar dicha modalidad en la misma casa de apuestas, vemos que el triunfo del Betis paga 1.61 y el del Celta, 2.20. Lo importante en este caso es que la cuota correspondiente al festejo local continúa siendo provechosa.

Trasladando el ejemplo a la práctica en sí, debemos saber que, si apostamos por el Betis, ganaremos la apuesta sólo si vence el Betis. Si lo hace el Celta, perderemos el dinero jugado, al tiempo que el empate nos servirá para recuperar nuestra inversión. Y ése es precisamente el gran beneficio del ‘Empate, no válida’: más allá de lo conveniente y rentable que pueda ser una cuota, el punto es minimizar los riesgos.