Alberto Garzón pretende acabar con las casas de apuestas físicas

El Ministerio de Consumo las considera un problema para los barrios más vulnerables

Alberto Garzón, Ministro de consumo de España
Alberto Garzón, Ministro de consumo de España © imago images / ZUMA Wire, 10.07.2020

Cuando el mundo entero está pendiente de cómo solventar la peor crisis que asola a la humanidad desde la 2ª Guerra Mundial, inmersos en una pandemia global que va dejando un reguero de fallecidos y de millones de personas sumidas en la pobreza, el Gobierno de España opta por tratar cuestiones que por lo visto deben de ser mucho más vitales, como es la publicidad de las casas de apuestas.

Una vuelta de tuerca más al proyecto de ley contra el juego

Hace unos días nos sorprendíamos con el envío a la Comisión Europea de un proyecto de ley que acotaba la publicidad de las apuestas deportivas únicamente a la televisión y de 01:00 a 05:00 am, suprimiéndola de otros medios como los clubes deportivos o internet. Pero por lo visto esa limitación que está más cerca de la total desaparición, no es suficiente…

Debido a que las casas de apuestas físicas son competencia de las Comunidades Autónomas, no fueron incluidas en este proyecto de ley, aunque el Ministerio de Consumo tiene planes para ellas.

El Ministro Alberto Garzón, promotor e impulsor de esta ley, declaraba en una entrevista concedida a «Las Mañanas» de Radio Nacional de España que quería llegar aún más lejos y situar el foco sobre las casas de apuestas físicas.

Garzón afirmaba que los barrios pobres habían sido «destrozados por el juego» y que la gente acude a ellas porque las tienen cerca de casa, y que al no tener un futuro económico acuden allí en busca de una solución…

Las ventajas que las casas de apuestas suponen para los barrios

Además de no contar con ninguna fuente fiable que verifique sus palabras, está postergando que un local de apuestas deportivas es un negocio, y como tal precisa de puestos de trabajo como camareros, jefes de sala, electricistas, personal de limpieza, repartidores, cocineros,… lo que siempre será positivo especialmente para barrios humildes donde se demanda empleo. Haciendo daño a las casas de apuestas se estará perdiendo empleo, y el empleo es el principal problema de España en la actualidad.

Garzón llama «Ley de la Selva» a la Regulación del juego

Según Garzón la ley que propone y que podría ser aplicada en octubre, supone ir más allá respecto a la actual «Ley de la Selva» en la que todo está permitido.

Lo que no está teniendo en cuenta es que el juego en España está regulado desde 2012, que hacienda controla todo lo que sucede en las casas de apuestas y casinos online para evitar fraudes o blanqueo de capitales así como para recaudar impuestos, y que las casas tienen la obligación de aplicar sistemas de seguridad para evitar suplantaciones de identidad.

Incluso muchas de ellas incorporan métodos de detección de juego compulsivo para evitar que las personas de perfil más impulsivo puedan desarrollar una patología derivada del juego.

Las casas de apuestas velan porque no entren menores a ellas

Respecto a las casas de apuestas físicas asegura que no hay control de acceso, con lo que son normalmente frecuentadas por menores de edad, y que al vender bebidas y pinchos a muy buen precio, mucha gente que las visita termina jugando.

Sobre el control de menores, a finales de 2019 se llevaron a cabo una serie de redadas a mano de la Policía Nacional en las que se entraron a más de 300 de estos locales. No encontraron ni un sólo menor, y algunos responsables de casas de apuestas veían con sorpresa que en un mismo día se acercaban a comprobarlo hasta 4 dotaciones policiales.

Sobre el valor de los precios de las consumiciones responden al libre mercado, y cada local establece los precios que considera oportunos. Su presencia no hace más que animar a los dueños de los bares cercanos a bajar precios para no perder clientes, por lo tanto si bajan los precios la población tendrá mayor poder adquisitivo.

Desde el sector le han vuelto a criticar por sólo fijar prohibiciones para el juego privado y dejar de lado el juego de Loterías y Apuestas del Estado, así como la ONCE.