Si más o menos empezáis a controlar el tema de las apuestas con valor,
apuestas mal pagadas y demás conceptos básicos de un
buen apostante, os
habréis dado cuenta que dichas
apuestas con valor no se ven a simple
vista sino que hay que encontrarlas, lo que suele ser una tarea bastante
difícil, por no decir muy difícil si nuestro ámbito de juego (deporte en
el que estamos “especializados”) es pequeño y reducido.
Un buen tipster, o uno con experiencia sabe en qué pronósticos puede
encontrar
valor aún sin mirar las
cuotas para cada evento. ¿Cómo puede ser esto?.
Fácil, únicamente se trata de encontrar alguna característica, alguna noticia,
alguna peculiaridad que nos haga ir en contra del mercado o cuanto menos, no
tan a favor de las posibilidades otorgadas por el oddsmaker encargado del evento.
Si nuestra especialización es buena, posiblemente sepamos más del tema que el
90% de los apostantes a dicho evento, y es posible que también controlemos más
que el encargado de poner las cuotas. Eso hay que aprovecharlo. Uno de los “motivos”
(por nombrar uno) que suele valer como excusa para una
apuesta con valor es el
hecho de que un equipo haya empezado una competición con una racha negativa de
resultados, pero que esos resultados se hayan producido contra rivales muy
superiores, por lo tanto, al jugar ante rivales de su nivel puede que las
cotizaciones se vean “demasiado” afectadas por esos resultados anteriores y
exista ahí un
buen pronóstico.
El oddsmaker va a poner las cuotas con el objetivo de
asegurar beneficios para
la
casa de apuestas, muchas veces aún sabiendo que no están bien puestas. Pero
claro, mucha gente (perdedores) juegan con apuestas malas o únicamente para
divertirse aún regalando el dinero, así que estos perdedores fomentan la
existencia de
buenas apuestas.
Volviendo al ejemplo anterior de un equipo con mala racha de resultados
llamémosle equipo B), diríamos que a su rival (esta vez de su nivel, le llamaremos C)
le han puesto
cuotas mínimas muy malas. Los perdedores o malos apostantes (que son muchos)
meterán el dinero a favor del equipo C, argumentando que la derrota del B será de
nuevo, casi segura. Como esta cuota es muy mala, por defecto, la victoria del equipo B
tendrá valor porque la cuota será mayor de la que esperábamos.
Controlando estos factores gracias a la experiencia, muchas veces seremos capaces de
deducir posibles
apuestas con valor aún antes de que las cotizaciones salgan a la luz,
y recuerden,
los oddsmakers no son tontos. Simplemente juegan con las cuotas para que
los malos apostantes piquen en ellas cual pez en un anzuelo, gracias a ellos existen
las
valuebets, de ahí la frase de que los perdedores dan de comer a los ganadores.
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