Este artículo refleja el interes naciente que esta
surgiendo en la sociedad española, especialmente en la
gente jovén.
Desde hace unos años, esta floreciendo a gran
velocidad las
casas de apuestas por internet en
España, con el consiguiente riesgo de aumentar la
ludopatía en la sociedad. Este riesgo se ve
acrecentado si nos fijamos por internet en blogs y
foros de apuestas, ya que muchos de los que lo
escriben son
gente jovén.
Pero no es por esos derroteros por donde gira mi
artículo, ya que también al ser gente jovén no tienen
posibilidades de alcanzar unos ingresos extras, y la
posibilidad de hacerse rico a base de apuestas para
todos es sabida que es nula. Lo que si me he fijado es
en la generación del
síndrome comunidad o síndrome no
estoy sólo, ya que en los distintos foros, la gente se
reune y
comenta sus apuestas, sus errores, sus
ganancias, en definitiva, este
florecimiento de
apuestas sirve para que gente que esta sola detras de
una pantalla de ordenador, se sienta arropada por más
gente como él,en su misma situación, y
arriesge una
misera cantidad de dinero y no espera obtener una
ganancia sustancial, sino el reconocimeinto de una
comunidad, el
compartir una experiencia, en
definitiva, el poder echarse unas risas.
Son muchos los
foros de apuestas, y en todos se puede
ver, como hay un grupo de gente que se lo esta pasando
bien, gente que puede que no se conozcan en la vida
real, pero que entre ellos en ese foro, hay un buen
rollo que les hace sentirse bien, aceptados en una
comunidad, donde
ganar o perder es lo de menos, lo
importante es pasar un buen rato.
En definitiva, no se si se estan formando
jóvenes
ludópatas, pero si se, que se esta formando
comunidades de reunión de gente, sitios donde unos se
encuentran con otros, donde el ganar o perder dinero
es lo de menos.
Esto es como todo, se trata de ver el lado
positivo de
las cosas, y una de ellas es la facilidad de
relacionarnos que tenemos, el encontrar a gente con la
que divertirnos.
Puede que sea una reflexión, pero es una opinión
sincera.
Muchas gracias por escucharme, reciban un cordial
saludo, atentamente,
Antonio.
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