¿Qué nos fascina de este mundo? ¿Qué nos engancha?
Al ser humano, por naturaleza, le encanta el
riesgo.
Al menos al prototipo de persona que invierte tiempo
y dinero en las
apuestas deportivas. Y nos encanta
jugar. Es como un juego, dedicamos nuestro tiempo
libre a seguir el mundo de las
apuestas, a informarnos
sobre él. Y sobretodo, nos encanta el deporte,
disfrutamos
viéndolo y siguiéndolo. Aprovechamos
para demostrarnos a nosotros mismos, a los amigos
y demás, todo lo que sabemos del deporte, de cualquiera.
Llegamos a interesarnos e informarnos sobre deportes
por los cuáles nunca habíamos tenido
predilección,
sólo por el simple hecho de intentar conseguir
alguna que otra cuota más
alta de lo normal.
Además, si encima conseguimos
ganar algo de dinero,
mejor que mejor. Porque si he dicho, que al ser
humano le encanta el riesgo, he de añadir, que
además es codicioso. Y eso es lo que nos acostumbra
a perder, para que negarlo, la
codicia, el querer
más en menos tiempo. Eso, desgraciadamente en este
mundo, es casi
imposible.
Lo único que cambia, respecto a cuando no apostábamos,
a la hora de seguir el
deporte, es nuestro grado de
implicación. Vamos con todo lo que tenemos dentro
con tal o cuál equipo, celebramos los puntos o los
fallos de este o aquél jugador, etc. Queremos que
gane como sea, cuando en condiciones normales podría
darnos igual. Conseguimos así seguir con más pasión
el deporte. Esto nos lleva a una
conclusión lógica,
evitar ir contra nuestros
intereses, no apostamos
en contra de nuestro equipo o
jugador favorito,
a no ser, que lo veamos muy claro.
Nos encanta, porque nos entretiene. Nos engancha,
porque nos gusta el
dinero. Y sobretodo, porque nos fascina el
deporte.
otros artículos
más artículos