Vaya por delante que considero la totalidad de las apuestas “
Just for fun” como
perdedoras, al menos en el medio plazo. En el largo plazo todas son perdedoras.
¿Porqué digo esto? Por que estas apuestas se hacen con el único
objetivo de
incentivar la emoción de algún acontecimiento que estemos viendo en ese momento
o que tengamos previsto ver, el hecho de ganar dinero se convierte en algo
secundario ya que si ese evento no fuese televisado
no apostaríamos. Normalmente,
no existe interés alguno en
buscar values o en
aplicar stakes.
Si todos estos apostantes (que alimentan el enorme porcentaje de jugadores que
da de comer a las bookies) se concienciasen de que son perdedores y de que van
a llevar a la ruina a su bankroll, dejarían de apostar. Pero como parece que
el objetivo es algo diferente al ánimo de lucro,
seguirán apostando.
Así pues, me dispongo a
explicar una estrategia con una de las pocas
aplicaciones que le doy a un método
Martingale, especialmente aplicable a
jugadores perdedores y en el que carece de interés buscar apuestas con valor.
Se trata de comenzar apostando
stakes bajísimos (para asegurarnos un gran
número de apuestas sin llegar a la ruina) de tal manera que en la sucesión
de apuestas cada uno de los picks tenga el objetivo de
recuperar la cantidad
perdida hasta ese momento y ganar un mínimo (
que podría ser 1€).
Ejemplo:
Bankroll inicial: 100€
Apuesta 1: 3€ a cuota 2 ->
Perdida ->
Bankroll: 97€
Apuesta 2: 1€ a cuota 5 ó cualquier apuesta que nos de un beneficio potencial
del bankroll inicial más 1 unidad. (El objetivo es compensar los 3€ perdidos
de la apuesta anterior y ganar un euro más).
Si ganamos el bankroll sería de
101€ por lo que habremos cumplido el objetivo y volveremos a empezar, esta
vez suponiendo un
bankroll inicial de 101€.
Para llegar a una ruina total es necesario una
racha grande de fallos que un
buen pronosticador debe evitar.
Los métodos Martingales conducen a la ruina,
pero no hay más ruina que apuestas con
expectativa perdedora con full stakes,
así que al menos merece la pena probar.
En caso de que la apuesta sea perdida de nuevo, volveremos a realizar una apuesta
similar a la número 2, en la que
el objetivo sea llegar a los 101€.
Soy consciente de que este método no está ideado para
ganar dinero ni construir
una
fortuna personal, salvo que hablemos en el muy largo plazo. Pero también
soy consciente de que
perder dinero no es plato de buen gusto para nadie y la
“
diversión” que genera el hecho de apostar es única, pero todo depende del
precio que cada uno quiera o esté dispuesto a pagar. Mi objetivo es que cada
uno sea
consciente de lo que arriesga y de lo que puede ganar, en la mayoría de los casos, nada.
más artículos de Adrián
más artículos