El golf es un deporte nacido en el siglo XV con origen en Escocia donde los
pastores se entretenían golpeando piedras con palos hasta llegar a una meta.
Con el tiempo
el golf se convirtió en un deporte de aristócratas y se fueron
perfeccionado los palos construyendo estos de diversos metales según la
distancia a la que quisiera golpearse la bola. También se fueron estableciendo
unas
reglas más precisas y la meta pasó a ser un hoyo mientras se creaban los
primeros campos de golf.
Se practica al aire libre, en un campo de hierba natural dividido en 18 calles
u hoyos, llamados así por contener cada uno un hoyo. Los hoyos se ordenan
numéricamente en la mayoría de los casos, tomando en ocasiones otro nombre
basado en las características de dicha calle.
Para comenzar cada calle (hoyo de ahora en adelante), los jugadores ocupan
una pequeña superficie de hierba muy corta denominada
tee de salida desde
donde se lanza el primer golpe de salida. El tee de salida adquiere su nombre
del pequeño elemento (llamado tee) que se clava en la tierra y sobre el que
se sitúa la bola. Este elemento sólo es utilizable en el
golpe de salida.
El recorrido desde el tee de salida hasta dónde está el agujero se divide en
fairway (zona de hierba cortada), y el rough (terreno más aspero y descuidado).
Los jugadores intentan
evitar a toda costa entrar en el rough para facilitar
su siguiente golpe.
El hoyo está situado en el verde (green en inglés), zona característica por ser
de de
hierba más corta y estar más alisada. En el hoyo se coloca una bandera de
2 metros de altura para que los jugadores puedan ver desde lejos la localización
del hoyo y su lejanía.
Para añadir
dificultad al juego, además de la vegetación natural, se suelen añadir
distintas trampas, sobretodo en las cercanías del green. Estas trampas consisten
en
agujeros de arena o hierba denominados bunkers, y son de profundidad variable.
También existen
obstáculos de agua, denominados en inglés como water hazard, aunque
son menos frecuentes que los búnkers.
Un recorrido de golf consta de 18 hoyos los cuáles hay que completar en un orden
establecido. El resultado conseguido vendrá determinado por el
número de golpes
necesarios para meter la bola en cada hoyo, siendo el resultado total la suma de
todos los golpes dados en cada uno de los 18 parciales. Así pues, será mejor
puntuación la más baja conseguida.
El primer golpe de cada hoyo siempre es un
golpe fuerte para acercar la bola lo
máximo posible al agujero. Existen hoyos de tres, cuatro, y cinco golpes, denominados
hoyos de par tres, par cuatro, o par cinco. En los de par tres se suelen intentar
llegar al green en el primer golpe, sin embargo, en el resto de hoyos se precisarán
dos o tres golpes fuertes para esto.
Una vez en el green, la bola se golpea suavemente con un palo especial denominado
putter, con el objetivo de que la bola se acerque rodando hasta introducirse en el
hoyo. Si el jugador consigue introducir la bola en el número de golpes del par,
habrá cumplido el par del hoyo.
Si un jugador completa un hoyo por un golpe por debajo del par, ha hecho un birdie.
Si es dos golpes por debajo del par, se le denominará eagle, y en caso de ser tres
por debajo del par, será albatros. Por el contrario, si el hoyo se completa con un
golpe por encima del par, se denominará bogey, si son dos golpes de más será doble bogey,
y así sucesivamente. El hecho de meter la bola en el hoyo en el primer golpe se
denomina hole in one, u hoyo en uno.
Existen varias modalidades de juego para determinar el ganador.
En el modo Match Play (a 9 o 18 hoyos), el ganador de cada hoyo
recibe un punto
independientemente del número de golpes que necesitara para completarlo. Al final
gana el que haya resultado ganador de
más hoyos.
En la modalidad Medal Play,
se suman todos los golpes de todos los hoyos, dando como
ganador a aquel que haya completado el recorrido en
menos golpes.
También existe el sistema Stableford, donde se otorga un punto a los jugadores que
hagan bogey, dos a los que completen el hoyo en par, tres a los que hagan birdie,
y sucesivamente.
En ningún caso se restan puntos. El vencedor es aquel que más puntos
consiga a lo largo del recorrido.
Por lo tanto, las
apuestas deportivas referentes a golf depende mucho de la competición
en que nos encontremos, debido a las
múltiples reglas diferentes que se aplican en cada recorrido.
Una apuesta frecuente es
apostar al ganador de cada torneo ya que las características de
este deporte permiten que incluso los jugadores favoritos alcancen
grandes cuotas. Esta
es la apuesta más frecuente en las casas de apuestas.
Según la casa de apuestas en que nos encontremos podremos acceder a una mayor gama de
apuestas de golf. Además del ganador de un torneo, podremos apostar también por el jugador
británico, europeo, escandinavo, americano, o de otro lugar del mundo, mejor posicionado
en el torneo. También podemos apostar si un jugador acabará entre los 10 o 5 primeros
según el número de participantes de la competición.
Muchas
competiciones de golf se dividen en
varias rondas en las cuales es necesaria una
puntuación para pasar el corte y pasar de ronda. Algunas casas de apuestas nos ofrecen
la posibilidad de apostar si un determinado jugador pasa el corte.
Igualmente podemos apostar por el jugador mejor situado tras cada ronda de disparo.
Existen torneos en los que compiten países o continentes entre ellos. En estos casos se
puede apostar por qué continente o país ganará el torneo.
Dado que es un deporte de desarrollo lento, no es muy frecuente verlo en las secciones de
apuestas en vivo de las casas de apuestas más comunes. No obstante, si nos encontramos con
alguno de vez en cuando. En estos casos podremos apostar por la cantidad de golpes que
necesitará un jugador en concreto para insertar la bola en el hoyo.
más deportes
más artículos